Corren difíciles tiempos para el sosiego y la alegría. Nos taparon la boca en invierno con mascarillas por aquello de la gripe porcina o NHalgo y ahora nos la intentan cerrar con el miedo a todo y a todos: a la crisis económica, al paro, a la inmigración, al vecino, a la ruptura del país. La gripe no vino, pero no importa. Los responsables de la crisis: los especuladores siguen especulando, no importa. Nada se ha roto: no importa. Lo importante es temer. El miedo que atenace y que requiera un salvador, un superhéroe. Y siempre habrá alguien que se aproveche del miedo.
Si no es mentira, como otros poemas atribuidos a gente que no los escribieron, Victor Hugo escribió algo así como: «Te deseo que acaricies un perro, alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal, porque de esta manera, sentirás bien por nada.». No necesitamos gran cosa para sentirnos bien y si un gran despliegue de medios y propagandas para conseguir lo contrario.
El otro día en la radio hablaban de una encuesta (no se qué día ni qué radio, ni qué encuesta pero sí recuerdo que realizada por empresa solvente…una es así con los datos, pero no es lo que importa) que reflejaba que el 70% de los españoles considera la situación económica general como mala o muy mala. En esa misma encuesta también se juzgaba la percepción respecto a su situación económica personal que curiosamente era valorada por el 75% como buena. Indudablemente hay gente que lo está pasando fatal pero el dato invita a la reflexión ¿no?
Os deseo que disfrutéis de un buen paseo por el campo, que os paréis a escuchar los pájaros, a gozar de una charla y si es buena, mejor, de vuestro perro, de vuestra soledad o vuestra compañía. Y si os dan morcilla que sea de Burgos. Y si no os la dan veniros a Bocos que os la serviremos con mucha alegría y, eso sí, un buen vaso de vino, que otra frase célebre dicta que la vida es muy corta para beber mal vino.
A los que se empeñan es destrozarnos la esperanza y el optimismo, también lo dijo, creo, Edison: «Los que piensan que es imposible no deberían molestar a los que lo estamos intentando».






